martes, 10 de noviembre de 2015

YO TAMBIÉN PUDE TENER CIEN AÑOS DE SOLEDAD

Historias que surgen en Twitter, en forma de tuits, uno detrás de otro, sin poder parar. Historias como "Yo también pude tener cien años de soledad":



"Iba todos los días a la estación. Y todos los días veía pasar el tren. Y todos los días me preguntaba si no debería haberme subido.
En realidad al principio no era así. Al principio solo lo veía pasar, cada día a la misma hora. Y me decía que jamás me atrevería a subir.
Después, las dudas. ¿Me subo? ¿No me subo? No, no debería. Pero es que llegaba tan veloz, tan seguro de sí mismo, que deseaba verlo por dentro, saber cómo era, cruzar esa puerta y poder ver todos los seguramente preciosos lugares que atravesaba en su camino.
En silencio, el tren gritaba mi nombre, y yo cada día, me acercaba más a su puerta, la última de la cola.
Hasta que un día, decidí dar un salto y subir.
Y el viaje... El viaje no fue exactamente como esperaba. El paisaje era bonito, a veces impresionante, pero de vez en cuando, vaya frenazos... Acelerones, paradas... Una vez estuvo a punto incluso de descarrilar.
Y daba miedo. A veces me daba miedo, y me preguntaba si no me habría equivocado. Si no estaría mejor en lo que siempre había considerado mi casa, sin altibajos, sorpresas y sobresaltos.
Pero no. No cambio la emoción del viaje por el aburrimiento. Ni la ilusión por la desidia, ni la vida por aquello que tenía que no sé cómo llamar. No. Aunque lo perdiera todo, un segundo de mi viaje habría valido más que cien años de soledad."

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