sábado, 29 de agosto de 2015

TORMENTA DE UNA NOCHE DE VERANO - @MaikMr1988






Hoy me acompaña Mikel Martínez, "El escritor de Paisajes", conocido en Twitter como @MaikMr1988.

Si queréis encontrar más cosas suyas, lo tenéis a un solo click: en http://elescritordepaisajes.blogspot.com.es/

Espero que os guste.



"Un resplandor me ha despertado, abro los ojos y al cabo de unos pocos segundos 

escucho el estruendo propio de los truenos, que ya han hecho acto de presencia. Ya ha 

llegado la tormenta, incluso diría que escucho como la lluvia golpea el suelo, es una 

tempestad veraniega la que me ha desvelado. Los truenos se suceden cada menos 

tiempo y los destellos de los rayos convierten la noche en día. Así pues me doy la vuelta 

buscando una postura para entregarme a los brazos de Morfeo, pero he aquí que solo 

encuentro a Zeus quien tiene una noche movidita. Las ventanas vibran, los de antaño 

dirían que son los ángeles jugando a los bolos, o simplemente serán las temporas que 

vienen muy raras este año. Una tormenta de verano se ha afincado en los alrededores y 

se empeña en fastidiarme los duermevelas, es inevitable que no me vengan los 

recuerdos de otras tempestades. Desde la protección de mi fortaleza onírica me dan 

igual los rayos y los truenos, pero los recuerdos de los veranos pasados se agolpan. 


Una tormenta eléctrica junto al mar, un rayo que cruza sobre tu cabeza 

restallando como si el propio Zeus fuese a aparecérsete. Un espectáculo precioso para 

presenciar, pero no mola cuando solo te separa la lona de la tienda de campaña, a la cual 

le apetece llenarse de goteras. Es muy bonito estar de acampada, aunque una tormenta 

de verano pueda hacerte cambiar de parecer, que lo hará. Un temporal de viento 

huracanado es un mal aliado en las madrugadas de los campistas, los cuales tienen que 

salir corriendo poco ataviados, porque el majo de Eolo les ha arrancado su pequeña 

tienda del suelo. Las tormentas veraniegas no se rinden y siempre están esperando, te 

engañan mostrándote en el mismo día todo el sol que quieras, para después teñir el cielo 

de intensas tonalidades, desde el negro más oscuro que el sobaco de un grillo, hasta un 

amarillo parduzco que te hace dudar del planeta en el que estás. Granizos del tamaño de 

pelotas, ahora los ángeles se han aficionado al golf. Aerolitos que no paran de caer 

reventando todo lo que pillan, lunas y capós sobre todo, de los cuales los seguros no 

A los truenos también les gusta ir a la playa, y te lo dicen aunque estés lejos de 

la costa, te lo susurran en forma de relajantes estruendos como los que sigo oyendo 

desde la oscuridad de mi habitación. La condenada tempestad se ha puesto chulita, pero 

ya se la irán bajando los humos, aunque ya me da igual porque me he dormido, o eso 

creo, ya que se ha hecho de día y todo ha vuelto a la calma después de la tormenta de la 

última noche de verano."




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