viernes, 28 de junio de 2013

LA PRINCESA DE HIELO - Camilla Läckberg


"Cuando tras el fallecimiento de sus padres, la joven escritora Erica vuelve a su pueblo natal, Fjälbacka, no se puede ni imaginar que se verá envuelta en la historia de un crimen, cuyos protagonistas no son otros que sus propios compañeros de la infancia. Cuando su amiga Alex es hallada muerta, aparentemente se ha suicidado, pero pronto se descubre no sólo que fue asesinada, sino que además estaba embarazada, lo que multiplica las conjeturas de Erica. Le piden que escriba un recordatorio para su funeral y comienza a investigar la vida de la víctima. Con la ayuda del detective Patrik, que pronto se convierte en algo más que un amigo, descubre un oscuro secreto del pasado largamente guardado".





Una vez más aquí me encuentro de nuevo, esta vez para comentar un libro que desde mi punto de vista, deja mucho (pero mucho) que desear.



Partimos de una historia de suspense, de un crimen por resolver. El libro comienza bien.

Sin embargo, a medida que se va desarrollando, decepciona, y en varios sentidos. Y eso es lo peor, porque es cierto que hay novelas que te gustan, y hasta "haces la vista gorda" a algunos detalles que a veces no son "tan" detalles... por ejemplo algún fallo que has detectado en la trama, o algo en el estilo que no te ha acabado de convencer, etc. El problema surge cuando empiezas a sumar aspectos que no te convencen, y práticamente no sacas nada bueno.

Y esto es lo que me ha pasado con "La princesa de hielo".

En cuanto a la trama, la forma en la que se van sucediendo los acontecimientos que llevan a la resolución del caso deja mucho que desear: conversaciones simples de las que sale justamente una pista que el policía necesita para seguir adelante; un detalle en el que se fija la protagonista del que saca la conclusión que necesita, pero tú te preguntas: ¿y por qué de ese detalle esa conclusión? Podría haber sacado muchas otras conclusiones diferentes y saca ésa que le viene al pelo... Entre otras cosas, la resolución del caso, desde mi punto de vista, surge de la manera más tonta.

Por otra parte, la historia de amor entre los personajes: típica historia de un "él" enamorado desde la infancia, tiene algo de bonito, pero no logra transmitir ese sentimiento que hace que te alegres por los protagonistas.

La historia que gira en torno a la hermana de Erica es demasiado prototípica también; los diálogos en varias ocasiones no trasmiten verosimilitud, la actitud del jefe de la policía es demasiado exagerada...

Han fallado demasiadas cosas. Y eso ha provocado que mi conclusión final haya sido que la novela es bastante mala, así que por mi parte, doy por concluida mi relación con esta autora, y me pondré con el siguiente libro, que tiene muchísimas probabilidades de ser mejor que éste.





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