sábado, 2 de marzo de 2013

ENLAZANDO PALABRAS, OBTENIENDO MELODÍAS

El otro día, leyendo "Los ojos amarillos de los cocodrilos", leí el siguiente fragmento:
 
"- ¿Para qué sirve el vocabulario? Sirve para ayudarte en tu pensamiento. Para expresar con palabras las emociones, las sensaciones… Clarificas tu cabeza sabiendo poner la palabra correcta en la cosa justa. Y al clarificarte la cabeza, te forjas una personalidad, aprendes a pensar, te conviertes en alguien."
Y me dio qué pensar, sobre todo cuando unos días después, la importancia del uso del lenguaje salió como un tema de un curso que estoy haciendo.
Porque tenemos a nuestra disposición una herramienta muy poderosa a la que no le sacamos todo el partido que se le puede sacar. Lo utilizamos solo como un medio para comunicarnos, pero no aprovechamos los detalles, los matices, el juego que puede dar.
Las palabras: los tiempos verbales, los adjetivos, los sustantivos que utilicemos... pueden hacer daño o suavizar lo que se pretende transmitir, ser sutiles o directos, comprometernos o darnos libertad, crear sentimientos mñas fuertes o livianos de tristeza o alegría... El abanico es enorme, y a veces tiene la misma importancia lo que se dice, que cómo se dice. Por eso antes de hablar, es conveniente pensar lo que vamos a decir, y analizar si es eso lo que queremos transmitir. En caso contrario, lo mejor es hacer una composición distinta.
Además, a través del lenguaje lo que hacemos es plasmar nuestros pensamientos. Y un lenguaje ordenado ayuda a tener un pensamiento ordenado.
El lenguaje nos ayuda a realizarnos y a conseguir las reacciones que buscamos en los demás si sabemos utilizarlo. Hay que tratar de mejorar en este campo, pero para empezar, al menos hay que ser consciente de su relevancia.

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